El Mustang que volvió del óxido
Catorce meses, seiscientas veinte horas y un club entero detrás: la restauración del mes, paso a paso.
N.º 1 · Octubre de 2026


El Mustang llegó en una plataforma, sin cristales, con el piso perforado y un nido de ratones en la guantera. Esteban Villarreal lo compró en 2024 por el precio de una moto usada, «porque nadie más lo quería», y se propuso devolverlo a la carretera con las manos de su club.
Los catorce meses
- Meses 1–3: desarmado completo, inventario de lo que faltaba (casi todo) y baño químico de la carrocería.
- Meses 4–8: hojalatería: pisos nuevos, estribos, la aleta trasera izquierda fabricada a mano por don Chuy, del club.
- Meses 9–11: pintura en el color original (Acapulco Blue), cromos rectificados, cristales de un donador de Nuevo Laredo.
- Meses 12–14: motor 289 reconstruido, tapicería, ajuste final y las primeras vueltas a la manzana con medio club detrás.
Seiscientas veinte horas de trabajo, treinta y un socios que aportaron piezas, herramienta o sábados, y una regla que Esteban repite: «Nada se tira antes de preguntar en el club si alguien lo tiene».
¿Quiere aprender a hacerlo?
La Federación conecta a quien quiere aprender con socios que llevan décadas restaurando. Un sábado al mes en su taller, sin costo. Quiero aprender ↗ · Quiero enseñar ↗
Relato de Esteban Villarreal, dueño y restaurador · Club Norte Clásico






